miércoles, 2 de abril de 2014

Lágrima de prunus



 
 
Los prunus florecen.
 
Envueltos de belleza ancestral y etérea,
 
trazan al viento poemas de aromas sutiles,
 
que efímeros vuelan y eternos evocan.
 
Sobre el horizonte las flores se inclinan,
 
liban con esmero los últimos rayos,
 
ofrenda de luz para la plácida Luna.
 
Al pliegue de este pétalo mi pena confío;
 
ya entrada la noche se condensará en rocío.
 
Lírica será mi tristeza mundana,
 
lágrima de prunus por la Aurora diáfana.
 
 
 

lunes, 10 de febrero de 2014

Tras el solsticio, el retorno



Los dedos largos y gélidos del invierno
arrancan del espíritu sombrías melodías. 
Aguanto, persevero, recuerdo la cálida promesa
de la estrella nodriza.

Incluso el frío más helador -el del corazón-
es preludio de primavera. 
Mas ¡qué difícil no flaquear en la ventisca!,
cuando las flores parecen sombras de otra vida
y las mariposas espejismos trémulos. 
¡Qué recóndito el calor de tu afecto!, 
en la desolación del hielo y la escarcha. 

Y, sin embargo, a cada instante, la claridad
gana terreno a la oscuridad, la aurora al crepúsculo. 
Como tu mente, que tras recorrer ciega 
la noche más larga, se dirige poco a poco
hacia el cénit, dejando al descubierto
toda emoción que huye de la luz.